Al terminar esta lección
Vas a aprender qué información necesita la IA para dejar de responderte genérico, y en qué orden dársela.
Este es el error número uno del principiante, y cuesta más trabajo aceptarlo que corregirlo: pedimos poco y esperamos mucho. La IA no te conoce. No sabe a qué te dedicas, quién es tu cliente, cómo hablas ni qué ya intentaste.
Imagina que contratas a alguien con muchísima experiencia pero que llegó hoy y no sabe nada de tu negocio. No le dirías «hazme un post» y te irías. Le explicarías el contexto. Con la IA es igual, con la ventaja de que puedes explicárselo por escrito una sola vez.
Toda la información que la IA tiene a la mano en esa conversación: lo que le escribiste, los archivos que subiste y lo que ya se dijeron. Sin contexto, responde con lo más promedio que existe.
Ver todas las palabras en el glosario →No necesitas fórmulas mágicas ni plantillas de las que venden en redes. Necesitas cubrir cinco cosas. No siempre las cinco, pero entre más pongas, mejor sale.
La quinta es la que casi nadie usa y la que más rápido mejora los resultados. Si algo te salió mal una vez, ponlo como condición desde el principio la siguiente.
Soy [a qué te dedicas y desde cuándo].
Mi cliente típico es [descríbelo como persona, no como categoría].
Necesito [el resultado concreto que quieres].
Condiciones:
- Largo: [cuánto]
- Tono: [cómo debe sonar]
- Formato: [lista, párrafos, tabla, guion]
Evita: [lo que no quieres ver].
Si te falta información para hacerlo bien, pregúntame antes de escribir.★La última línea vale oro
«Si te falta información, pregúntame antes de escribir» convierte el encargo en conversación. En vez de adivinar, te va a preguntar lo que necesita y el resultado sube muchísimo.
De las cinco piezas, hay dos que la gente casi siempre se salta y son las que más mejoran el resultado: para qué va a servir el texto, y qué NO quieres. La primera cambia todo, porque un mismo mensaje se escribe distinto si va a un cliente enojado que si va a un catálogo. La segunda ahorra las tres correcciones que ibas a tener que hacer de todos modos.
Hay un límite, pero está mucho más lejos de lo que crees. Puedes pegar documentos completos, tu lista de precios, tres textos que ya escribiste y las notas de una junta. Eso no la confunde: la enfoca.
Lo que sí estorba es el contexto contradictorio. Si le dices «tono formal» y luego pegas ejemplos tuyos que son informales, va a dudar. Revisa que lo que pides y lo que muestras vayan en la misma dirección.
!Antes de pegar cualquier cosa
No pegues datos de tus clientes: nombres completos, teléfonos, domicilios, tarjetas, identificaciones. Si necesitas usar un caso real, cámbiale los datos. Esto lo vemos a fondo en el módulo de lo legal y lo ético.
Vas a tomar el encargo del ejercicio anterior y a completarlo con las cinco piezas.
Qué entregas
El encargo completo y las preguntas que te hizo la IA antes de responder.
Si solo te llevas tres cosas de esta lección
Marca la lección cuando hayas hecho el ejercicio, no cuando termines de leer. Ese es el trato.