Al terminar esta lección
Vas a dejar de tirar respuestas a la basura. Corregir en una frase es más rápido y sale mejor que reescribir el prompt entero.
Escenario típico: pides algo, no te gusta cómo quedó, borras todo y vuelves a escribir el prompt desde cero. Lo haces tres veces, te desesperas y concluyes que la IA no entiende.
El problema es que estás tratando cada mensaje como si fuera independiente. No lo es. La IA recuerda todo lo que se dijeron en esa conversación. Un resultado a medias no es un fracaso: es un borrador con el que ya puedes trabajar.
Corregir sobre lo que ya te dio, en vez de empezar de nuevo. Es la habilidad que más rápido separa a quien le saca provecho a la IA de quien no.
Ver todas las palabras en el glosario →Corregir bien es una habilidad y se parece mucho a dirigir a alguien: hay que decir qué específicamente está mal y hacia dónde moverlo. «No me gustó» no le da nada con qué trabajar; «está muy largo y suena a folleto, córtalo a la mitad y quítale los adjetivos» sí. La segunda no es más técnica, es más concreta.
Una buena corrección dice qué está mal, no solo que está mal. Compara:
✗No sirve
«No me gustó», «hazlo mejor», «otra vez». La IA no sabe qué cambiar, así que va a variar cosas al azar y probablemente rompa lo que sí estaba bien.
✓Sí sirve
«El segundo párrafo está muy largo, córtalo a la mitad. El cierre suena a superación personal, quítalo. Lo demás déjalo igual.»
★Di qué te gustó, no solo qué no
«El segundo párrafo está perfecto, no lo toques; el resto reescríbelo más corto» conserva lo bueno. Si solo dices lo que está mal, en la siguiente versión puede desaparecer justo lo que sí funcionaba.
★La corrección más útil de todas
«Explícame por qué elegiste ese enfoque». A veces el resultado está mal porque entendió otra cosa, y esa respuesta te lo revela en una línea.
Corrige una cosa a la vez. Si pides cinco cambios juntos, normalmente atiende bien dos y los otros tres a medias. De uno en uno tarda más en la conversación y menos en total, porque no tienes que estar rescatando lo que se perdió en el camino.
Es este, y lo hace casi todo el mundo al empezar: recibes algo que no te gustó, borras todo, reescribes el prompt desde cero y vuelves a mandar. Es como si un empleado te entregara un trabajo casi bien y en vez de decirle «cámbiale esto» lo despidieras y contrataras a otro para explicarle todo de nuevo.
La conversación tiene memoria: todo lo que ya explicaste sigue ahí. Corregir sobre lo que hay conserva lo que sí funcionaba y arregla lo que no, y además cada corrección le enseña algo sobre tu criterio que se aplica a lo que sigue. Empezar de cero tira ese aprendizaje a la basura.
Guarda la versión que te gustó. Antes de pedir un cambio grande, copia la versión actual a un lado. Si el cambio empeora las cosas —pasa— tienes a dónde volver sin tener que reconstruirla de memoria.
Hay dos casos. El primero: cuando la conversación se hizo larguísima y notas que empieza a olvidar cosas del inicio. Ahí abre una nueva y pégale lo importante. El segundo: cuando después de tres correcciones sigue sin acercarse. Eso casi siempre significa que el encargo original estaba mal planteado, no que la IA sea mala.
Cuánto puede tener presente a la vez. Como una mesa de trabajo: si le pones demasiadas hojas, las primeras se caen al suelo.
Ver todas las palabras en el glosario →Vas a llevar un resultado mediocre hasta uno publicable, sin volver a escribir el encargo.
Qué entregas
La conversación completa y esos tres puntos finales. Guárdalos: son el inicio de tu brief.
Si solo te llevas tres cosas de esta lección
Marca la lección cuando hayas hecho el ejercicio, no cuando termines de leer. Ese es el trato.