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LECCIÓN 04 DE 074 min de lectura

Dar ejemplos: la técnica más subestimada

Al terminar esta lección

Vas a aprender la técnica que más resultado da por menos esfuerzo: mostrar en vez de describir.

Puedes pasarte veinte minutos describiendo cómo quieres que suene un texto: «tono cercano pero profesional, cálido sin ser meloso, directo pero no seco». O puedes pegar tres textos tuyos y decir «escribe como esto». Lo segundo funciona mejor y tarda treinta segundos.

Los adjetivos son ambiguos. «Cercano» significa una cosa para ti y otra para mí. Un ejemplo no es ambiguo: es evidencia.

Palabra nuevaDar ejemplostambién: Few-shot

Pegarle dos o tres ejemplos de lo que quieres para que saque el patrón solo. Lo vas a ver escrito como «few-shot» en internet; es exactamente esto.

Ver todas las palabras en el glosario →

La razón por la que esta técnica funciona tan bien es simple: describir un estilo con palabras es difícil hasta para un profesional. «Tono cercano pero serio» significa cosas distintas para cada quien. Un ejemplo no se puede malinterpretar: ahí está el largo de las frases, el vocabulario, cómo empiezas y cómo cierras, todo junto y sin necesidad de nombrarlo.

Cuántos ejemplos y de qué tipo

Ejemplos malos también enseñan

Además de mostrar lo que quieres, muestra algo que NO quieres y di por qué. «Así no: suena a anuncio de radio.» Marcar los dos extremos acota mucho mejor que solo señalar el bueno.

Cómo se pide

Para copiar· Estructura para mostrar ejemplos
Te voy a dar tres textos que escribí yo. Léelos y saca mi forma de escribir: qué tan largas son mis frases, qué palabras uso, cómo empiezo y cómo cierro.

EJEMPLO 1:
[pega tu texto]

EJEMPLO 2:
[pega tu texto]

EJEMPLO 3:
[pega tu texto]

Antes de escribir nada nuevo, descríbeme en cinco puntos cómo escribo. Si algo no te queda claro, dímelo.

Ese último paso es clave: pedirle que primero describa el patrón. Así ves si entendió bien antes de que produzca. Si su descripción no te representa, la corriges ahí mismo y te ahorras diez intentos.

Guarda esa descripción

Los cinco puntos que te devuelve son reutilizables. Pégalos al inicio de cualquier conversación futura y ya no tienes que volver a mostrar los ejemplos.

De dónde sacas los ejemplos

La objeción típica es «no tengo ejemplos». Casi siempre sí los tienes, solo que no los reconoces como tales. Y no tienen que ser perfectos: tienen que ser tuyos.

Tus ejemplos se acumulan. Cada ejemplo que juntas hoy te sirve para siempre y para todos los módulos que siguen. Guárdalos en una carpeta desde ahora: es el primer ladrillo de la biblioteca que vas a construir al final del curso.

Esto sirve para todo, no solo para escribir

Ejercicio

Extrae tu patrón

Vas a producir la descripción de tu propia forma de comunicar. Es material que vas a reutilizar en todos los módulos siguientes.

  1. 1Junta tres textos que hayas escrito tú: correos, mensajes largos, publicaciones, lo que sea.
  2. 2Pégalos con la estructura de arriba y pide los cinco puntos de tu patrón.
  3. 3Corrige los puntos donde no te reconozcas: «esto no es cierto, yo casi nunca uso preguntas».
  4. 4Pide que escriba algo nuevo aplicando el patrón corregido.

Qué entregas

Los cinco puntos de tu patrón ya corregidos, y el texto nuevo que escribió con ellos.

Si solo te llevas tres cosas de esta lección

Marca la lección cuando hayas hecho el ejercicio, no cuando termines de leer. Ese es el trato.

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