Al terminar esta lección
Vas a aprender la técnica que más resultado da por menos esfuerzo: mostrar en vez de describir.
Puedes pasarte veinte minutos describiendo cómo quieres que suene un texto: «tono cercano pero profesional, cálido sin ser meloso, directo pero no seco». O puedes pegar tres textos tuyos y decir «escribe como esto». Lo segundo funciona mejor y tarda treinta segundos.
Los adjetivos son ambiguos. «Cercano» significa una cosa para ti y otra para mí. Un ejemplo no es ambiguo: es evidencia.
Pegarle dos o tres ejemplos de lo que quieres para que saque el patrón solo. Lo vas a ver escrito como «few-shot» en internet; es exactamente esto.
Ver todas las palabras en el glosario →La razón por la que esta técnica funciona tan bien es simple: describir un estilo con palabras es difícil hasta para un profesional. «Tono cercano pero serio» significa cosas distintas para cada quien. Un ejemplo no se puede malinterpretar: ahí está el largo de las frases, el vocabulario, cómo empiezas y cómo cierras, todo junto y sin necesidad de nombrarlo.
★Ejemplos malos también enseñan
Además de mostrar lo que quieres, muestra algo que NO quieres y di por qué. «Así no: suena a anuncio de radio.» Marcar los dos extremos acota mucho mejor que solo señalar el bueno.
Te voy a dar tres textos que escribí yo. Léelos y saca mi forma de escribir: qué tan largas son mis frases, qué palabras uso, cómo empiezo y cómo cierro.
EJEMPLO 1:
[pega tu texto]
EJEMPLO 2:
[pega tu texto]
EJEMPLO 3:
[pega tu texto]
Antes de escribir nada nuevo, descríbeme en cinco puntos cómo escribo. Si algo no te queda claro, dímelo.Ese último paso es clave: pedirle que primero describa el patrón. Así ves si entendió bien antes de que produzca. Si su descripción no te representa, la corriges ahí mismo y te ahorras diez intentos.
★Guarda esa descripción
Los cinco puntos que te devuelve son reutilizables. Pégalos al inicio de cualquier conversación futura y ya no tienes que volver a mostrar los ejemplos.
La objeción típica es «no tengo ejemplos». Casi siempre sí los tienes, solo que no los reconoces como tales. Y no tienen que ser perfectos: tienen que ser tuyos.
Tus ejemplos se acumulan. Cada ejemplo que juntas hoy te sirve para siempre y para todos los módulos que siguen. Guárdalos en una carpeta desde ahora: es el primer ladrillo de la biblioteca que vas a construir al final del curso.
Vas a producir la descripción de tu propia forma de comunicar. Es material que vas a reutilizar en todos los módulos siguientes.
Qué entregas
Los cinco puntos de tu patrón ya corregidos, y el texto nuevo que escribió con ellos.
Lo que aprendiste
Marca la lección cuando hayas hecho el ejercicio, no cuando termines de leer. Ese es el trato.